LA IGLESIA, EL NARCOTRAFICO
Y EL GOBIERNO
Por Carlos Bonilla Machorro
Los mayorías de México y del mundo creemos que sabemos y podemos opinar con atingencia sobre la religión, la Iglesia católica y demás confesiones y también sobre política y gobierno. Que no hace falta estudio sobre estas realidades, ni sentido común. Lo que resulta falso porque un sentimiento, un sentir no puede ser criterio de verdad, no se puede prescindir del estudio sobre tal o cual materia.
La Iglesia es una entidad perfecta, tiene los medios para conseguir su fin espiritual común y dado el caso, todo el derecho a tal o tales medios. El Estado también pero en el orden material la iglesia y el Estado con fines diferentes, medios diferentes, fundamentos de existencia diferentes, son realidades diferentes, que pueden apoyarse y a veces deben apoyarse para conseguir el bien común del pueblo.
Las obligaciones de Obispos y Sacerdotes nacen del evangelio, no del Estado ni de alguna entidad terrena. Por esto el Señor Obispo de Durango Héctor Gonzáles Martínez al afirmar: “Más delante de Guanasevi, por ahí, está el Chapo; por ahí vive, pero bueno, eso lo sabemos todos, menos las autoridades”, respondió simplemente a su conciencia de Pastor, empujado por la responsabilidad del amor de Dios-Jesucristo a sus ovejas. Nada más. ¿Hasta donde debe llegar principalmente el amor del Pastor? ¿Su límite será solamente cierto amor social de caridad sin incluir la propia muerte o, dado el caso, hasta la ofrenda total de la vida? Jesucristo-Pastor y amigo es el ejemplo. De los 9 ó 10 Obispos y Arzobispos que han hecho oír su voz de Pastores, solamente 3 o 4se han acercado más a la actitud de Jesucristo-Pastor. Los demás solo un compromiso a modo o de cierta conveniencia humana, política y miedo. El Arzobispo de Durango Héctor González habló y habló como Pastor comprometido, no obstante lo que paso después. El señalamiento de Raúl Vera, Arzobispo de Saltillo, es el de un Pastor comprometido que se expone. El verdadero compromiso, expone, veamos: “Se tiene que investigar y meter a la cárcel a Gobernadores y Presidentes Municipales porque muchos están coludidos con el crimen y, las ejecuciones demuestran que el Estado no nos esta dando garantía de vida a ningún ciudadano”.
El Obispo Javier Navarro de Zamora, habla de la extorsión a ciudadanos y Sacerdotes, se le persigue por sus sermones de denuncia. No tiene miedo y juzga que señalar con nombres no es necesario. Ante voces tan autorizadas, necesita más el Presidente Felipe Calderón, los Senadores y Partidos para señalar y presionar.
Respecto del juicio de ciertos políticos, funcionarios, articulistas, etc., sobre la iglesia católica, entidad que ha elaborado sus enseñanzas teológicas, exegéticas, antropológicas, sociológicas, etc., iluminada por el Espíritu Santo en más de 20 siglos, podemos opinar, que tal juicio no es serio, por su desconocimiento casi total de la misma doctrina de la iglesia. Por tanto la iglesia con la dirección potente de la voz de su Pastor-Jesucristo, verá lo que pastoralmente conviene hacer. La Iglesia no es criado del Estado, no es soplona, no es agencia de información, no es policía, no es agente investigador, denunciar narcos específicamente excede su misión. Amerita pues que Gómez Mont, Secretario de Gobernación, el Senador Lic. Manlio Fabio Beltrones, el Sr. Román Revueltas, el Lic. Carpizo, Exprocurador, estudien a fondo la doctrina de la iglesia.
La asistencia de más de 100 Obispos con Gómez Mont fue de corresponsabilidad por el bien común pero también de cortesía y dosis política. Los Obispos saben su cuento.
La misión de la Iglesia es la salvación de todos los hombres y de todo el hombre. Su misión es pastoral, según el ejemplo y la palabra de Jesucristo. A veces no es tan fácil tener una opinión, Milenio El Portal abre el debate.
¿Usted que opina?