¿FALTA PASTORÍA?
¿CAUSAS? FALTA DE AMOR
¿NO HAY PASTORES CATÓLICOS?
Por Carlos Bonilla Machorro
Si los hay pero por los hechos o frutos producidos podemos afirmar que generalmente, muy pocos. La mayoría se ha olvidado del amor social o caridad social. Su Cristo, el Cristo de la Fe, es un Cristo mal entendido porque su seguimiento es reducido por ellos a ciertos ritos, oraciones y compromisos muy ajenos al amor por el prójimo social. Y no es que la Iglesia Católica no tenga suficiente doctrina, enseñanzas sociales, documentos a pasto. Lo que pasa es que la poca fe de la mayoría de los clérigos, religiosos, religiosas, etc., está cercenando la dimensión social del evangelio; su fe no es la fe del que cree y practica el Padre Nuestro, la oración cumbre del catolicismo cristiano hecha por su mismo fundador. El Padre Nuestro, es la oración de pan del espíritu y del pan material que da vida al cuerpo. Los análisis socioeconómicos, políticos y religiosos sistemáticos brillan por su ausencia en las diócesis. Y si alguno que otro lo llega a haber, las acciones practicas no las vemos. Podemos decir hoy que la Iglesia le está fallando a los pobres. Con sobrada razón el padre jesuita Teódulo Guzmán Anell, Párroco de la Iglesia los corazones aquí en Xalapa, afirma: “Tengo la impresión, ojala no me equivoque de que la llama de la dimensión social del evangelio se va extinguiendo poco a poco. En realidad ha sido casi siempre una llama al viento y los nuevos vientos la han apagado”. ¿Las causas? Son muchas pero principalmente la falta de amor así mismo y a los demás; si el sacerdote de aquí y de china no se valora, no se ama como humano, no se ama como redimido cuyo precio es la sangre de Cristo su hermano. ¿Cómo va a querer al prójimo? ¿Cómo le van a importar los pobres? A la mayoría de los sacerdotes y Obispos, hoy, les falta espíritu de sacrificio por falta de amor y les sobra pereza apostólica por falta de amor. No cumplen como profetas defendiendo con valor a los pobres por medio de la palabra de Dios, espada de dos filos abollada por sus miedos, conveniencias y cobardías. Faltan Obispos como el señor Guizar hombre trabajador día y noche, hombre lleno de amor a los fregados. Los pobres o Diógenes de hoy buscan con angustia a Sacerdotes, Obispos y Pastores de otras creencias que los defiendan. Faltan hoy muchos Martínes del Campo, Sacerdotes entregados al amor del prójimo por Cristo.
El pueblo necesita de ideas claras no se puede afirmar sin culpa que el padre Gabriel Tejeda Castro no parcializó cuando pide apoyo político al PRI y, que el padre Quintín López Cessa diga que solo era una oración general. Así con confusiones no se ayuda ni al PRI, ni a la Iglesia, ni al clero, ni a los fieles. El PRI, al menos el de Veracruz no necesita de ayudas tan poco inteligentes. Y lo del obispo Héctor González Martínez, de Durango; debió de sostenerse en lo que dijo: Lo que dije esta dicho y no más. El amor a Dios por el prójimo no tiene fronteras. Responde como pastor que siente el dolor de tantos asesinados y las angustias de tanta gente y los peligros que corren tantos sacerdotes. Con lo que dijo basta; pero sus colegas obispos y sacerdotes no lo apoyaron. No está mudo. No le echaron tierra a su grito de pastor. Por otra parte, el obispo Héctor González Martínez y los obispos y los sacerdotes no son policías, ni investigadores, ni orejas de Gobierno, son simplemente pastores y punto.
A veces no es tan fácil tener una opinión Milenio El Portal abre el debate.
¿Usted que opina?